Este 2026, las colonias aledañas al centro deportivo padecen de cantidades excesivas de la especie Culex que invaden zonas verdes y viviendas

El pasado 1 de mayo de 2026, el Instituto del Deporte y la Recreación del Estado de Querétaro (INDEREQ) publicó un comunicado: “hasta el 4 de mayo, se mantendrá cerrada la trotapista del Parque Querétaro 2000”, fue la respuesta a la denuncia ciudadana sobre la plaga de mosquitos que, desde hace semanas, se puede observar en las colonias aledañas.
Apenas comienza a caer la tarde, alrededor de las 7 pm, los mosquitos acechan las ventanas, puertas y zonas cercanas a donde hay vegetación. Si la vivienda tiene mosquiteros ya hay una barrera protectora, pero de lo contrario, el mosquitero de Betterware ayuda un poco y si no… hay dos caminos, arriesgar la vida ante un piquete o cerrar puertas y ventanas, a pesar del intenso calor que se vive en las noches. Un auténtico sufrimiento, propio de los estragos del cambio climático.
Nada es suficiente para combatir o minimizar a los mosquitos. Vecinos queman “raidolitos”, prenden velas de citronela, rocían insecticida, fumigan; todo esfuerzo es poco contra los enjambres que se acercan.
“Lo que estamos viviendo con los mosquitos no había pasado; son muchos; es una exageración”, dice una vecina de la colonia El Parque.
De boca en boca y en grupos de WhatsApp, la conversación es la misma: “¿qué onda con los mosquitos este año?”.
El lirio fue invadiendo el bordo del Parque Querétaro 2000
Lo que hoy se sufre en cientos de viviendas quizá se gestó tiempo atrás. Desde hace meses, el lirio ocupó toda la superficie del bordo Benito Juárez en el Querétaro 2000, ubicado en la zona norte de la capital de Querétaro. Una vegetación verde vibrante llamaba la atención, al encontrarse en el centro de una ruta árida, que es recorrida por decenas de ciudadanos que caminan, trotan o corren todos los días.
Era como una alfombra verde; apenas se alcanzaban a distinguir patos y otras aves que se acercaban a la zona. No era un lago, o un bordo, que sin importar su olor, podía conformar un paisaje relajante e inspirador; esta vez, todo parecía pasto o un suelo verde.
Los visitantes habituales se acostumbraron al paisaje, pero de vez en cuando era común escuchar: “¿dónde quedó el lago?”, decían algunos sorprendidos. Otros, quizá con mayor conocimiento señalaban: “con tanto lirio se rompe la función biológica”.
Desde hace algunas semanas, el personal de la Comisión Estatal de Aguas comenzó una labor: el retiro del lirio. En amplias jornadas de trabajo, el lirio fue removido con maquinaria pesada. Primero, con las plantas acuáticas se armaron montones gigantescos y después, estos fueron distribuidos por distintas zonas del parque. Era una especie de abono “natural”: plantas con olor a “mierda” que se iban secando en diferentes puntos del centro deportivo.
Este fue el paisaje visual y olfativo en el Querétaro 2000 por varias semanas. Y de pronto: mosquitos invadieron las colonias cercanas. Incluso, se hicieron virales algunos videos en los que se aprecian enjambres gigantes.
El mosquito Culex no contagia enfermedades, aseguran en Querétaro
Y es que con el exceso de insectos vienen otras preocupaciones: las relacionadas a la salud y el contagio de enfermedades.
El departamento de Servicios Públicos Municipales informó que se trata del mosquito Culex: “es importante saber que no transmite dengue, zika ni chikungunya”, afirma la dependencia.
Al momento, el cierre de la trotapista fue para continuar con el retiro de lirio, para esparcir sustancias “biodegradables” que eliminan a los mosquitos y para la poda de hierba.
A la par, las calles cercanas al Querétaro 2000 están siendo fumigadas. Por las noches, se escucha cómo transita el personal del Ayuntamiento en las calles. De fondo suena una bomba y después, el olor a químico confirma la fumigación.
Lo cierto es que dichas acciones no se han traducido en menos presencia de mosquitos. Quizá en los próximos días, pero al momento, la batalla contra el insecto continúa en la zona. Mientras, también la preocupación de los vecinos y visitantes crece por el bienestar de otras especies; en el Querétaro 2000 viven ardillas, tlacuaches y distintas aves que tienen el desafío de sobrevivir a la fumigación “biodegradable”, “es que no está sencilla la cosa, imagínese… fumigan y ¿si eso daña a los animalitos que viven aquí?; eso va a estar peor”, señala un usuario del centro deportivo.
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